Retos y perspectivas de la seguridad industrial: Decisiones, aprendizajes y gestión de la seguridad en primera línea
Para cerrar el ciclo formativo del 15 de julio de 2026, el Palacio Miramar acogió una de las sesiones más enriquecedoras de la jornada: la mesa redonda titulada «Seveso desde dentro” clausura del curso de verano “Accidentes químicos y seguridad industrial: lo que deberíamos saber”.
Este espacio propició un debate abierto y sin filtros entre los reguladores institucionales, los directores de seguridad de las plantas químicas y los servicios de respuesta a emergencias. El balance de esta sesión permitió constatar que la seguridad industrial no es una fotografía estática reflejada en códigos legales, sino un organismo vivo que debe negociar a diario con la complejidad operativa, la presión económica y la evolución tecnológica.
La sesión, moderada por Luis Blanco Urgoiti, secretario general de AVEQ-KIMIKA, reunió diferentes perspectivas sobre la aplicación práctica de la normativa Seveso: la de la industria, los organismos de control y la Administración. El debate permitió poner sobre la mesa una cuestión fundamental: ¿Qué ocurre realmente cuando los procedimientos y sistemas de seguridad pasan del papel a la realidad de una instalación?
La seguridad Seveso es un sistema vivo
Un informe de seguridad puede describir las condiciones de una planta en un determinado momento, pero las instalaciones industriales evolucionan. Cambian los equipos, los procesos, las condiciones de operación y las personas que trabajan en ellos.
Por eso, la gestión de la seguridad debe mantenerse activa mediante herramientas como los análisis HAZOP, la gestión del cambio, la formación, el mantenimiento y el retorno de experiencia.
En el caso de los HAZOP, su utilidad reside precisamente en analizar posibles desviaciones respecto al funcionamiento previsto de un proceso. Para ello resulta necesario reunir diferentes perfiles —producción, ingeniería, mantenimiento, seguridad y medio ambiente— y comprobar que existen barreras suficientes para evitar que una desviación pueda convertirse en un accidente.
La seguridad, por tanto, no termina cuando se redacta el procedimiento. Tiene que formar parte de la operativa diaria.
Gobernanza y colaboración público-privada: El papel de la Administración
Uno de los ejes centrales fue el expuesto por Joana Egiluz Ibarguen, viceconsejera de Protección Civil del Gobierno Vasco, que giró en torno a la gobernanza y la supervisión autónoma de los establecimientos Seveso. Destacó que la administración no ejerce un rol meramente punitivo o inspector, sino un papel de acompañamiento técnico y exigencia rigurosa; la tramitación de los Informes de Seguridad, la validación de los planes de emergencia interior y la sincronización con los PEE requieren un diálogo técnico constante y transparente entre los operadores privados y los organismos públicos de protección civil.
Durante el debate se puso sobre la mesa el desafío de mantener actualizados los planes ante modificaciones en los procesos productivos, ampliaciones de capacidad de almacenamiento o cambios urbanísticos en los perímetros industriales, evidenciando que la burocracia administrativa debe caminar al mismo ritmo ágil que la innovación tecnológica de las plantas.

La perspectiva de la industria y la gestión de la cultura preventiva
Los representantes del sector industrial aportaron la visión desde la trinchera operativa, señalando que el cumplimiento de la Directiva Seveso exige inversiones continuas en tecnología de punta (sistemas de detección temprana de fugas por infrarrojos, válvulas de corte automático de accionamiento ultrarrápido, sistemas de contención perimetral avanzados) y, sobre todo, en la formación y concienciación del factor humano.
Se incidió en que la cultura de seguridad de una planta química no se construye mediante manuales archivados en estanterías, sino a través de simulacros inmersivos, auditorías cruzadas y canales abiertos de comunicación interna donde cualquier trabajador, con independencia de su rango, tenga la potestad y la obligación de detener un proceso ante la menor sospecha de anomalía.
Emergencias en acción: Coordinación en el terreno
La perspectiva de los mandos de emergencias completó el triángulo del debate, subrayando la importancia crítica de los tiempos de respuesta y la interoperabilidad de los sistemas de comunicación. Ante un hipotético accidente mayor, los primeros minutos son determinantes. La mesa redonda analizó cómo la simulación conjunta de escenarios complejos entre los equipos de intervención internos de la fábrica y los servicios públicos de extinción de incendios y salvamento reduce drásticamente los márgenes de error y optimiza la toma de decisiones bajo presión extrema.
Asimismo, se abordó el reto de la comunicación de crisis hacia los medios de comunicación y la ciudadanía en la era digital, donde la desinformación y los bulos en redes sociales pueden generar alarmas sociales injustificadas que entorpezcan las labores reales de los servicios de emergencia en el terreno.
Conclusión: Un modelo en constante evolución
El balance de la mesa redonda «Seveso desde dentro» demostró que Euskadi cuenta con un ecosistema de seguridad industrial altamente maduro, colaborativo y riguroso. Sin embargo, el consenso general de los expertos apuntó hacia la necesidad de no caer en la autocomplacencia: la transición energética, la incorporación de nuevas materias primas descarbonizadas y los retos del cambio climático exigirán que la normativa Seveso y los planes de autoprotección continúen evolucionando con flexibilidad, agilidad y, por encima de todo, con una absoluta transparencia hacia la sociedad.